
En la Ciudad de Luján encontramos a Cherry que dice tener
el último organito de América. Nos contó que lo trajeron
desde Europa allá por el 1.900. Él deleita a los
paseantes de Luján con su música mientras sus
dos cotorritas extraen mensajes de la suerte,
de color rosa ó celeste según sea la persona que
lo solicite.
Se trata de un personaje muy conocido en la zona. Con orgullo muestra los muchos reportajes que le
han hecho a lo largo de su vida en compañía de su
inseparable organito.
Suele instalarse frente a la iglesia,
alegrando con su sonido inconfundible y alegre.
Los domingos, si visita con la familia Luján, acérquese, este hombre reparte alegría e ilusión, dos cosas que no estamos para desaprovechar en estos tiempos.
Otro personaje del Oeste Bonaerense que nos enriquece.